Estamos justo en el ecuador de las celebraciones navideñas por lo que todavía estamos a tiempo de evitar que la acumulación de comidas familiares y con amigos de estos días nos acabe pasando factura. No se trata de renunciar sino de tomar precauciones y de actuar a tiempo poniendo en marcha algunas prácticas sencillas que sirvan para contrarrestar. Compartimos unos sencillos consejos para hacerlo posible y os deseamos a todos un fin de año espectacular y un ¡FELIZ 2020!

  1.  No dejes de comer ninguno de esos platos tradicionales de este momento del año que tanto te gustan. Modera la cantidad y completa el menú con otros alimentos más saludables. Elige verduras y hortalizas para los entrantes y, por supuesto, una buena macedonia de frutas para el postre.
  2. Controla tu saciedad. Aunque parezca lo contrario, una buena manera de hacerlo es manteniendo la rutina diaria de cinco comidas. De poco o nada sirve saltarnos una y llegar a la siguiente con tanta hambre que devoraríamos hasta la comida del vecino.
  3. Limita el consumo del alcohol. Aunque siempre está presente en las fiestas navideñas, no hay que abusar de él. Supone una ingesta de calorías importante y puede provocar la temida e incómoda resaca. Bebe con moderación y no te olvides de mantenerte hidratado bebiendo mucha agua.
  4. Haz ejercicio físico. Durante las vacaciones es importante descansar y relajarse, pero no por ello hay que dejar el ejercicio de lado. Aprovecha para realizar actividades en familia como salir a pasear en bicicleta, ir de excursión o patinar. Para desplazarte de una casa a otra, si puedes hacerlo a pie, no lo dudes: camina. Intenta asegurar 30 minutos diarios de actividad física.
  5. Por último hacemos una selección de los alimentos navideños más sanos: mariscos, setas, pescado azul, mejillones y almejas, verduras, carne magra de cerdo, pavo, frutas deshidratadas, frutos secos o uvas.